Hoy tus pies no pisaran mis calles, ni mis zapatos seguirán tus pisadas.
Hoy mi oxigeno es sólo mío, déjame gastarlo.
Hoy vuelvo a ser un poco más yo, no he recuperado ningún trocito perdido, pero es cierto que me estoy agenciando alguno que otro que no es mío, cómo tú, y me va bien.
Hoy quiero cuidarte, por que cuidarte es cuidarme a mí.
Quiero volver a tener ilusión, quiero que desaparezca esta desazón.
Hoy he aquí alguien con ganas de vivir; con ganas de aprender a no hacerse daño a uno mismo.