miércoles, 20 de abril de 2016

Miércoles

«Se quedó con la frase en el aire, había incluso girado la cabeza buscando a alguien a quien contar su ocurrencia. Llegó a salir aire de sus labios, aire que se quedó en un ahogo de sorpresa. Nada nuevo, estaba solo, nadie iba a reír sobre aquel comentario que a pesar de ser gracioso, había dejado un rastro amargo en su boca. Sacudió la cabeza en un pobre intento de deshacerse de esa idea.»

Es posible no sentir la lluvia.
Es posible ver como moja todo y aún así seguir muerto de sed.

Esta noche de lluvia, en la que mis ojos también llueven te recuerdo, te pienso como si estuvieses aquí y tus ojos lloviesen con los míos. En esta oscuridad, te echo de menos.